Hay libros que a pesar de leerlos una y otra vez siempre consiguen llevarme a su mundo, es la magia que tiene leer. Es el tiempo en el podemos salir de nosotros mismos. Un momento para ausentarnos de nuestra rutina. Un rato de calma. Un instante para coger aire...
Escribí hace unos meses un post sobre uno de mis libro favorito y aunque hoy no he venido a hablaros de él, no puedo pasarlo por alto un día como hoy y es que me atrapa tanto que siento necesidad de compartirlo por si algún día lo tenéis en la mano no dudéis en echarle un vistazo.
Pero son tantos y a la vez tan pocos los libros que he leído que parece que uno no va a terminar nunca de leer lo mejor de la literatura. La conjura de los necios, Mañana en la batalla piensa en mí, La voz dormida, El Imperio, El mundo después del cumpleaños, Tokio Blues, Norwegian Wood... obras como La Intrusa, la frágil y poderosa Yerma, La gata sobre el Tejado de zinc caliente... Seguro que vosotras y vosotros tenéis un montón de libros que recomendar y en los que os envolvéis cada vez que queréis descansar.
Seguiremos disfrutando del placer de leer.
Feliz día del libro.
… El estruendo de las botazas del soldado en las pulcras
callecitas desiertas ponía una realizad irreverente. Cuando el apremio que
tiraba de él fue casi insoportable, el soldado tropezó con una patrulla de gudaris
vigilando sus movimientos. Les preguntó si estaba lejos el mar y le
respondieron dos cosas: que lo tenía a un tiro de piedra y que no era el mar
sino la mar.
Y a los pocos metros el soldado se vio ante un estallido de
agua tan grande que lo dejó anonadado y tuvo que sentarse en la inmensa playa solitaria…





